"The Artist". No es por ser pesados pero la verdad es que ninguna otra película está dando que hablar en primera etapa de la carrera por los
Oscar. Es lo que pasa cuando un
film tiene a mano hacer historia en los
Oscar. Si la película
Michel Hazanavicius termina funcionando con los Académicos como muchos expertos están prediciendo ya, la cantidad de records de rotos es de lo más cuantiosa. El de primera película muda en ganar desde que "Wings" se llevase el primer
Oscar de la historia en 1927 o el de película no rodada en inglés más nominada en la historia (lo conseguiría si cumple las expectativas de nuestro
Termómetro) son sólo dos de ellos. Aprovechando esta
circunstancia y la noticia de que el
"The Flowers of War" de
Zhang Yimou optará en todas las categorías este año, vamos a hacer un repaso a la complicada relación histórica que han mantenido la Academia y esa cosa llamada subtítulos.
Hablar de este tema significa hablar de
"Tigre y Dragón", la cinta con el mejor registro histórico con la Academia: 10 nominaciones, de las que 4 se
convirtieron en
estatuilla: película de habla no inglesa, banda sonora original, fotografía y dirección artística. Por si no fuera un triunfo suficiente, el público norteamericano abrazó con entusiasmo la
película y la convirtió con sus casi 130 millones de dólares en la película extranjera y no rodada en inglés más taquillera de la historia. Y a punto se quedó de hacer historia también en la categoría de mejor director, donde
Ang Lee se quedó a las puertas de la victoria (que fue a parar finalmente a las manos de
Steven Soderbergh) después de haber ganado en los
BAFTA, los Globos de Oro y el casi siempre
infalible Sindicato de Directores.
El premio a película no rodada en inglés de más éxito en la historia del cine se lo quitaría un lustro más tarde
"La pasión de Cristo", una cinta
prácticamente ignorada por los
Oscar.
Inmerecidamente, si se me permite añadir.
Mel Gibson podrá ser muchas cosas, pero merecía la nominación mucho más que
Taylor Hackford, por poner un ejemplo. Unas solitarias tres
candidaturas técnicas ilustran el pobre
palmarés de una película tan controvertida como visceral y única. En definitiva, una apuesta personal que debería haber llegado más lejos. ¿No es lo que esperan muchos con el cine de
Terrence Malick?
Tras la película de Lee, nos encontramos las 7 nominaciones y 3 premios de la italiana
"La vida es bella". A favor del drama histórico protagonizado, dirigido y escrito por
Roberto Benigni está el honor de éste de convertirse en la primera vez que un actor gana el
Oscar a la mejor interpretación protagonista por un papel rodado en un idioma ajeno al inglés. A costa del favorito (y superior)
Ian McKellen, pero esa es otra historia. Curiosamente, hay que añadir la cinta italiana es también la segunda película en lengua no inglesa más taquillera en América, con unos estupendos 58 millones de dólares.

También en los años 90 nos encontramos con el curioso caso de
"El Cartero y Pablo Neruda", una película que consiguió aspirar al
Oscar a mejor película después de ser ignorada como candidata por la Academia de su propio país. En España estuvimos a punto de lograr la misma hazaña con
"Hable con ella", pero el drama de Pedro
Almodóvar se tuvo que contentar con
candidaturas por su dirección y guión original (premio que ganó). El
Oscar a la mejor banda sonora compensaba las derrotas de una película que también consiguió menciones en los apartados de dirección, interpretación protagonista y guión adaptado, unos méritos sensacionales para una película dirigida por
Michael Radford.
Para encontrar una nueva excepción a la norma tenemos que viajar dos décadas hacia atrás en el tiempo. En una época en la que
Ingmar Bergman fascinaba a los dos lados del Atlántico, Sueca consiguió estar en la categoría reina en dos años consecutivos.
Los Emigrantes y
"Gritos y Susurros"
conseguían entrar al ansiado
top 5, pero curiosamente ninguna ganaba en la categoría de mejor película de habla no inglesa a pesar de ser citadas en categorías de dirección, guión o interpretación al mismo tiempo. El caso de
Bergman es más grave si cabe: a lo largo de su carrera acumuló 9 nominaciones como director, productor y
guionista... sin ganar más que el premio
Irving G.
Thalberg como reconocimiento a toda su carrera.
Si la película ya citada de
Ang Lee se convertía en la primera película asiática en optar al galardón, treinta años antes
Costa-Gravas conseguía lo mismo para África con su
"Z". El drama procedente de
Argelia era en 1969 la primera película de la historia en optar a la
estatuilla a mejor película y mejor película de habla no inglesa. Ganó la segunda, además del premio al mejor montaje. En dirección y guión no tendrían tanta suerte, pero consiguieron abrir el camino de nuevo después de que pasasen treinta y un años de la primera película en lograr este logro: la francesa
"Grand Illusion". Curiosamente, fue la única nominación que logró la cinta y es que, por entonces, aún no existía el premio a mejor película de habla no inglesa.
Volviendo a este siglo y milenio nos encontramos con la última película en lograr ser nominada al premio gordo a pesar de estar rodada en un idioma ajeno al inglés. El caso de
"Cartas desde Iwo Jima" es particularmente especial y es que es la única película americana que ha optado al
Oscar sin estar hablada en su propio idioma. Toda una rareza. Cosas de tener tras las cámaras al gran
Clint Eastwood.
Hay más películas que merecen nuestra atención si estamos hablando de
Oscars y subtítulos a pesar de no lograr entrar en la categoría de película del año.
"El laberinto del fauno", una coproducción española (aunque participase como
mexicana) logró unos fantásticos tres
Oscars técnicos de 6 nominaciones, pero ni consiguió entrar en el
big 5 y encima vio como la sensacional
"La vida de los otros" le quitaba el premio a mejor película de habla no inglesa. Con las mismas
candidaturas pero una
estatuilla más está la sueca
"Fanny y Alexander", que sí logro vencer como película extranjera. Con 6 nominaciones, pero sin victorias, brilló la alemana
"El submarino". La película de
Wolfgang Petersen logró brillar especialmente a pesar de no estar nominada como
film de habla no inglesa y de ser una película de acción, uno de los géneros menos favoritos de la Academia. En 2001 la francesa
"Amelie" se iba a casa compuesta y sin
Oscar a pesar de su condición de favorita. Un año más tarde, la brasileña
"Ciudad de Dios" daba el
campanazo optando a 4 premios (entre ellos dirección y guión) después de ser ignorada como película extranjera la edición anterior. Vivir para ver.
Como
veis la historia está plagada de ejemplos que demuestran que una película puede llegar lejos a pesar de su idioma, procedencia y estilo. Hay ocasiones en las que ser bueno (y estar bien promocionado, que esto son los
Oscar y tampoco hay que engañarse) es suficiente.
Volviendo a "The Artist" hay que prestar especial atención a
Jean Dujardin, un actor que podría romper con la maldición del sonido y triunfar con una interpretación silente (justo al revés que su personaje) por primera vez en la historia del cine. La actriz sordomuda
Marlee Matlin ya abrió el terreno en 1986 con su victoria por el drama "Hijos de un dios menor". No sería el primero que desafía al sistema: el citado Benigni,
Marion Cotillard o
Sophia Loren lograron un Oscar después de interpretar en sus respectivos idiomas.
Penélope Cruz,
Catalina Sandino Moreno,
Adriana Barraza o
Rinko Kikuchi aspiraron al premio... y eso sólo si miramos los registros de la última década.
¿Qué pasará finalmente con
"The Artist"? ¿Hasta qué punto creéis que hará historia el próximo mes de febrero? No sé vosotros, pero a mi me encanta ser testigos de los cambios: en mis años de oscarófilo he visto a una mujer ganar a mejor dirección y película, a una actriz negra venciendo en la categoría protagonista, a actores españoles ganando la estatuilla.... ¿Cuál será el próximo gran logro?